miércoles, 26 de marzo de 2008

TESTIMONIOS DE JÓVENES ADICTOS 2

Mi nombre es Víctor y tengo 17 años de edad. En la localidad donde vivo sólo hay dos opciones que se puede tomar: eres sano material y vives engañado, o escapas a una realidad más cruda pero que a la vez es falsa, que es la droga. Yo, así como la mayoría de mis “amigos", comenzamos fumando marihuana, pero pronto nos vimos sumergidos más y más en el profundo hueco que es la droga. Consumí muchos tipos de drogas: heroína, crack, éxtasis y cocaína, para nombrar algunos, pero mi mayor preocupación es el avance de la heroína en la zona donde vivo y no sólo aquí, sino en mi ciudad Maracay, estado Aragua, Venezuela. Es sorprendente toda la inconsciencia que puede producir la droga. Yo soy un muchacho bien parecido, tenía toda la libertad que un muchacho quiere, salía, iba a fiestas, tenía chicas y bueno, lo tenía casi todo, pero luego llegó la droga a mi vida y sin darme cuenta se apoderó de mí. Pero en este mundo material tus supuestos amigos no te ayudan sino que ven este tema como tabú y prefieren verlo desde lejos y simplemente darte la espalda. Aparecen las nuevas amistades, chicos como tú que quieren escapar del mundo y bueno, de repente estaba sumergido en todo este tipo de drogas. Íbamos a las rave y consumíamos demasiado, casi siempre alguno de nosotros se desmayaba, ya que lo que normalmente consumíamos era éxtasis y una mezcla entre marihuana, heroína, crack y cocaína que llamábamos millonario. Los días comunes consumía lo que podía conseguir: marihuana y crack. Cuando no tenía dinero y cuando tenía, consumíamos heroína y las anteriores. Pero mi aspecto había cambiado, mi mente también, ya no tenía ni sueños ni ilusiones. Todas las aspiraciones desaparecen, sólo piensas en estar drogado. La calle se convierte en tu escuela, solo iba a mi casa a dormir, a buscar dinero, o algo para vender. Cuando no tenía nada que consumir acudía a otro tipo de drogas: pastillas, sedantes, jarabes. Las depresiones causadas por la droga eran constantes y eran tan fuertes que muchas veces pensé y estuve a punto de suicidarme. Pero un día llegué a mi casa y me sentía muy mal, así que decidí confesar mis adicciones a mis padres y solicitar ayuda. Me desintoxicaron y me tenían bajo un tratamiento fuerte de pastillas, estuve así por unos días, pero dije: “yo no voy a cambiar una porquería por otra”, refiriéndome a las pastillas que me estaban dando, así que decidí abandonar el tratamiento y seguir con pura fuerza de voluntad. Pero los días sin las pastillas fueron duros, ya que da el síndrome de abstinencia y este período es muy difícil de afrontar, dan continuos escalofríos, insomnio, dolores musculares, etc. Pero bueno, son etapas superadas con fuerza de voluntad y ganas de salir adelante y me di cuenta de que hay muchas personas que me aman y que me apoyan. GRACIAS.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Hermano Jesús te bendijo con el don de la fortaleza. Buscalo que el tiene para vos la alegría y la paz que no puede dar nada ni nadie.

Unknown dijo...

Dios contigo !!!
Es muy difícil salir de adicciones sin pasar por el maldito síndrome de abstinencia :(

Unknown dijo...

Tu solo lo logarstes superes eres muy fuerte y tienes el valor de superarlo ademas todos los que te ayudan a salir de esto te quieren y aman un monton especialmente tus padres sigue para delante con metas para triunfar